Santorini – Grecia
Las terrazas blancas colgadas sobre el mar Egeo son el escenario perfecto para una pedida íntima. Puedes organizar una cena privada en un hotel boutique con vistas a la caldera o elegir el momento exacto en que el sol se funde con el mar para hacer la gran pregunta. El contraste del cielo rosado con las cúpulas azules crea una atmósfera simplemente mágica.

Torre Eiffel – París
Imagina reservar una habitación con balcón privado y vistas directas a la Torre Eiffel iluminada. Esperar al anochecer, servir una copa de champán y, justo cuando las luces comienzan a brillar, arrodillarte con la ciudad más romántica del mundo como telón de fondo. También puedes hacerlo durante un paseo en barco por el Sena o en un rincón tranquilo de los jardines del Trocadéro al atardecer.


